Observaciones a tener en cuenta respecto al programa de los “doce pasos” y respuestas varias del rab a. Twersky.

Observaciones a tener en cuenta respecto al programa de los “doce pasos” y respuestas varias del rab a. Twersky.

OBSERVACIONES  A TENER EN CUENTA RESPECTO AL PROGRAMA DE LOS “DOCE PASOS” Y          RESPUESTAS VARIAS DEL RAB  A. TWERSKY.

Sé que soy un adicto severo a cuestiones de  sexo. Sé, también que Uds., recomiendan mucho ingresar a los grupos de los “Doce pasos”, como último recurso para liberarse. También sé que el Rab Dr. Twersky es un gran impulsor del programa de los “Doce pasos” y es un erudito en la Torá, más grande que yo, pero tengo varias observaciones que hacer y un cierto número de preguntas que necesito me respondan.

Pregunta No. 1
Me resulta difícil comprender de qué manera este programa de los “Doce pasos” se acomoda con el hecho que yo sea un judío observante de la Torá y sus preceptos.

Yo no trabajaría sobre la adicción al sexo que padezco, desde una perspectiva psicológica, al igual que un no judío lo hace. Yo abordaría mí problema como un judío que está tratando de acercarse al cumplimiento de la Voluntad divina, cada vez más.

Noto que se trabaja en este programa de los “Doce pasos” pero no se lo hace como judíos que somos.

Respuesta:

Hace muchos años una persona en proceso de rehabilitación me pidió confeccionar un programa  para rehabilitación general, que estuviese basado en los libros de “Musar” o sea, de ética judía.
Acepté abocarme a escribir el libro, que al final titulé: “¿Auto-rehabilitación?  ¡Soy judío!”,  el cual es notablemente parecido a los principios del programa de los “Doce pasos”. Al final del libro, digo lo siguiente:

“… ahora da vuelta la hoja y lee cuáles son los doce pasos. Como ves, estamos ante dos cosas casi idénticas. Con todo, nosotros, en vez de D’os, como yo lo entiendo, decimos “Hashem”.                                
Un sponsor liberal, no observante de la Torá y sus preceptos, o aún siendo gentil, puede guiarte perfectamente en esta tarea de cumplir con los doce pasos, pero todo tema relacionado con judaísmo debe ser estudiado junto a un Rab bien instruido en el  programa de los “Doce pasos”.
El sponsor o instructor, o sea, quien te entrena para seguir los doce pasos de rigor no  aparecerá en esta escena como aquel maestro o rabino que da lecciones de religión para reforzar el cumplimiento de la misma, pero podrá mostrarte cómo la fe alcanza una expresión concreta.

Yo presencié decenas de clases de “Musar”. Cada persona  y persona, en particular, comprende la importancia que la ética religiosa reviste para su vida.  Pero  tengo dudas si los que salen con la sensación de  ”¡Si  me desvío y me salgo de esta senda, voy a morir”! son muchos.
En ninguna de las clases de “Musar” en las que participé apareció alguien que dijera: “Probé hacer las cosas siguiendo mi propio camino, o sea, según mis criterios y sentí que caía directamente en mis propios estereotipos, viejos, de tiempo atrás”.

Una persona que encara su rehabilitación con seriedad entiende que su vida depende de seguir estrictamente  moviéndose en base al programa, no en el aspecto teórico del mismo sino en el práctico, y si la gente recibe instrucción ética judía de esta forma práctica, entonces el método sí funcionará.

Tampoco he visto a nadie  que en una clase de “Musar” se emocione de tal manera que comience a llorar, pero con cierta frecuencia esto sí sucede en el marco del programa de los “Doce pasos”. Además, en una clase de “Musar”, nadie  reparte esperanza o valentía o refuerzo espiritual.

Estas serían las cosas que marcan la diferencia.

Pregunta No. 2
¿Por qué no se encuentra un solo libro de “Musar” que hable del concepto de “Adicción”?
Nuestros sabios conocían muy bien la ciencia del alma humana, también las raíces del mal instinto y la naturaleza de la buena inclinación y le aseguro que superaron con creces los conocimientos del mejor de los psicólogos contemporáneos.

Sin embargo en sus libros se dirigen a orientar a la comunidad para que ninguno de sus miembros equivoque la elección del camino, evitar la caída en la transgresión y preservar la integridad del individuo.

De hecho, en ningún volumen de ética judía aparecerán los “Doce pasos”, ni tipos de enfermedades a tratar ni sistemas de aplicación de técnicas con una finalidad terapéutica, Etc.
Me molesta no encontrar en la Torá la redención personal, por lo que me veo obligado a recurrir a la psicología moderna que sí trata de los nuevos conceptos y técnicas a aplicar en la ciencia psicológica, del método de los “Doce pasos”, Etc. Se siente como que el judaísmo no alcanza a satisfacer  las soluciones adecuadas para esta clase de sublimación de las malas inclinaciones.

Respuesta:

Partiendo de mis escasos conocimientos en materia de “Musar”, no he encontrado un método o una fórmula diseñados para combatir una adicción, a pesar que las bases y los principios de los mismos, se encuentran en su gran mayoría en él, o sea, en la ética religiosa judía.
Debo suponer que la difusión del uso adictivo de drogas no existía cuando los libros de “Musar” salieron a la luz y esta plaga, de la drogadicción en el mundo laico-liberal, sin duda es un fenómeno nuevo considgerado un engendro del siglo XX.

Por su parte, el consumo de alcohol ya estaba muy generalizado desde tiempo atrás, pero en ningún caso hubo llegado alguna vez a la dimensión que hoy tienen las drogas en el mundo de hoy.

Y aún cuando la práctica del sexo en los cánones prohibidos  por la Halajá (Ley judía) ya existía en  una escala considerable, tengo dudas si el fenómeno actual de adicción sexual fue imaginado alguna vez por los sabios y eminencias que compusieron la literatura ética judía.

Pregunta No. 3 (a)
Leí mucho sobre el programa de los “Doce pasos”. Dos componentes fundamentales  de la rehabilitación de adicciones  –contenidos en este programa- son los llamados “Grupos de apoyo”.

Entiendo que la función de los grupos es decisiva y sin la colaboración de estos perderíamos muchas cosas beneficiosas para el  interesado  en salir de las ataduras de la adicción. (Por ejemplo,  sabemos que los pasos números 1, 2 y 3 nadie los podría dar sin esta ayuda debido a nuestra débil formación).

Sólo D’os  podría ayudarnos sin ellos y por eso nos entregamos a Él completamente.
¿Podría Ud. explicarme cómo funciona esta parte? Yo me siento frente al computador invadido por un impulso tremendo a cometer cualquier desliz  o a la masturbación. ¿Cómo, de pronto, aparezco yo entregando todo mi ser en Manos del Creador, y cómo esto ayuda? Y la otra pregunta sería  ¿Qué es lo que hace operar el cambio que me hará adquirir el autocontrol que necesito?

Respuesta:
Es muy interesante observar que el programa de los “Doce pasos” exija, “aplicar estos principios fundamentales en todas las áreas  de nuestra vida”. Nadie puede liberarse de su afecto al alcohol o de su dependencia a las drogas o de su caída en el sexo, si solamente corrige estas conductas sin trabajar en la parte profunda que arraiga en el inconsciente de cada adicto.
Es decir, el programa exige un balance interior consciente y un intento real por parte del individuo de corregir y deshacerse de las fallas que radican en su personalidad. Una rehabilitación exitosa demanda una reconstrucción completa de la personalidad.

Uno de los voceros del AA, en el aniversario número 20 de uno de los hitos que marcaron su rehabilitación, comienza así su exposición: “El hombre que fui alguna vez era borracho y este hombre que fui alguna vez todavía puede beber”.

En suma, la rehabilitación exitosa exige la aparición de una nueva personalidad.

La persona que busca afanosamente el placer aún en todo aquello que  la Torá autoriza, recibe el nombre de “Nabal Birshut Hatorá”, lo que significa “Un degenerado en el marco de la Torá”, como bien lo define Najmánides en su explicación del capítulo XIX, 2, del Éxodo.

Es decir, así como la Torá prohíbe la ingestión del cerdo, prohíbe también el consumo desmesurado y enfermizo de cualquier otro alimento apto para comer. A todo judío se le  exige comer siguiendo el espíritu de la Torá, dormir según el espíritu de la Torá, vivir según el espíritu de la Torá y tener una vida matrimonial siguiendo el espíritu de la Torá.

Una vida consagrada a servir al Creador no podrá hacerse realidad cuando el individuo está asediado por todo tipo de incitaciones. Desde el instante en que abre sus ojos  por la mañana hasta que se acuesta,  en la noche, pende sobre sí el deber de vivir de acuerdo al espíritu de la Torá.

Una persona que viste según la usanza jasídica, con la barba alargada y su capota y que, además, reza ortodoxamente todos los días, todavía no se puede decir sobre él que está bien educado en la Torá y la apariencia que presenta no disminuye la posibilidad  que sea un adicto.
No crean que consagrar una vida a servir al Creador integralmente, es una tarea simple, pero esto es lo que demanda el programa de los “Doce pasos” y, por ende, lo que pide la Torá de todo judío. “Las cosas, por la mitad, no nos sirven de nada” y, siendo así la regla, tampoco en un 95% servirán para nada.

El significado de “Consagrar la vida al  servicio  de D’os” se resume en este versículo de los Proverbios del sabio rey Salomón: “En TODOS tus caminos, conócelo a Él…”.

Pregunta No. 3 (b)
La segunda parte de mi pregunta es  si le parece posible que yo divida los dos componentes  principales del programa –arriba expuestos- de forma tal que el plan de los “Doce pasos” lo ejecute yo particularmente a través de internet  o  extrayéndolo de bibliografía recomendada sin participar en ningún grupo de trabajo.

Otro modo sería buscar un equivalente al equipo de apoyo que opere a través del internet (siendo yo  miembro del mismo en forma virtual) prescindiendo de la ejecución de los doce pasos.

¿Cree Ud. que daría resultado?  ¿Valdría la pena probar?

 Respuesta: 
Grupo de apoyo es imprescindible tener. O sea, es un componente decisivo. Asemejemos esto a la plegaria en comunidad (en presencia de diez hombres). Nuestros sabios dijeron que una plegaria pronunciada en conjunto con diez personas, como mínimo,   aunque sea expresada con poca concentración, supera en calidad, a la plegaria personal, aún pronunciada con muchísima concentración y unción.

En consecuencia, puedo decirle que no participar en los encuentros grupales, en general, condena la rehabilitación al fracaso. Y si Ud. va a requerir la guía del programa de los “Doce pasos”, entonces sepa que todo el abordaje de la rehabilitación tomando este programa, es casi idéntico a la filosofía del “Musar”.                 

Pregunta No. 4:
Actualmente, a D’os gracias, mi único y principal problema se sintetiza en dos palabras: masturbación y pornografía.

Me afecta escuchar a  hombres contar sus experiencias con otras mujeres y temo introducir en mi mente la gama de ideas que se escuchan en estos encuentros, lo cual me puede inducir a adentrarme  en ellas y comenzar a  investigarlas.

Respuesta:
Es cierto que hay riesgos y este riesgo de inducir nuevas ideas en otros está latente.
Sólo puedo decirle que también en  muchas áreas de la medicina, disciplina desarrollada para  sanar enfermedades y afecciones, hay peligros evidentes como los casos de muerte por ingestión de antibióticos o en operaciones quirúrgicas.

No obstante, aprendemos de aquí que los peligros no deben impedir que las personas que lo requieran, se sometan a los tratamientos más eficaces recomendados por la medicina, para sanar una afección o aliviar la gravedad de una enfermedad.

Pregunta No. 5:

Mi mayor miedo es ser visto o identificado por alguien.

Respuesta:
Es entendible que esto suceda, pero quiero decirle que las únicas  personas que podrían identificarlo son aquellas que tienen un problema idéntico al suyo. El secreto suyo es el secreto de ellos. Por esta misma razón, entonces, es muy improbable  que alguien tuviese la idea de decirle a un compañero: “Adivina a quién vi en el encuentro S.A”.

Y otra cosa que quiero puntualizarle aquí es que las adicciones son, generalmente, son progresivas, o sea, se van agravando más y más con el tiempo.

En razón de ello, he visto que muchos médicos  que inicialmente se han opuesto a que sus pacientes concurran a los encuentros de A. A o de N. A por temor a que sean identificables, provocaron un efecto peor.

Estos adictos, en forma ya fija, perdieron el control sobre sí mismos, lo que conduce a los mismos a adquirir conductas que con más facilidad los ponen al descubierto ante la sociedad  de un modo mucho más grave.

Además, yo creo que esto  sucede también con la adicción al sexo.

Con cariño
Rabbi Abraham Twersky.

El rabino Abraham I. Twersky es experto mundial en el tema de las adicciones. Ha publicado más de 50 libros y es una de las fuerzas líder que están detrás de nuestro portal. El Rab Twersky continúa aportando su gran caudal de conocimientos a nuestra red y dando  orientación. En forma constante citamos su nombre en artículos,  asesoramiento  y consejos  para aplicar en los casos consultados.

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